Mucha gente piensa que es la mejor discoteca de Madrid, destacada por sus siete plantas y su ambiente tan agradable.
Al contrario que todas esas opiniones, para mi es de lo más pokera y macarra. Puede que este punto de vista se deba a que tengo dicha discoteca más vista que el tebeo. Mismamente ayer estuve en ella celebrando el cumpleaños de Irene y de Carla.
Estuvimos en un reservado, que la verdad sale mucho mas rentable ya que nos gastamos el mismo dinero.
Me lo pase bastante bien bailando y disfrutando con todos los amigos, para que negarlo. Por eso hay ciertos aspectos que sí que me gustan, como el buen rato que pasas.
Pero otros muchos que me desagradan totalmente. La mayoría de ellos me dan un repelus continuo allá por donde me mueva en esa querida discoteca.
La verdad es que el reservado me mantenía un poco alejada de la multitud de salvajes/desesperados que se te acercan con una frase taaaaaaan poco inteligente y original como ''¿Quieres con mi colega?''
¿Perdón? ¿Estoy escuchando lo que estoy escuchando? Me parece tan patético como asqueroso, pero estoy acostumbrada a dedicar una bonita cara de ''vete a la mie***''.
No son solo mis oídos los que tienen que soportar tal calvario, sino que también mis ojos tienen que presenciar momentos que no me gustaría ver la verdad.
Da igual que estés subiendo las escaleras, que estes en el ascensor, o simplemente bailando. Siempre ves a una parejita que se acaba de conocer y que ni siquiera se han dicho hola, ¡pero da igual! aprovechan el momento para restregarte en tus propias narices sus besuqueos con desconocidos.
Esos son los momentos en los que me siento incómoda, y me vuelvo al reservado en el que parezco estar a salvo.
¡Pero no! No estoy a salvo.
Primero de todo, la gente no respeta un cartelito que pone ''reservado'' ,y se acomodan en los sofás como Pedro por su casa, y como no, teníamos que llamarles la atención con un: ''No podéis estar aquí, es un reservado''.
Sumémosle a eso cómo me ardían los pies de subir y bajar escaleras continuamente.
Segundo, y ya el colmo de los colmos. No es que los jóvenes de hoy en día se gasten toda su paga en ir continuamente a esta discoteca simplemente para buscarse un novio/a, es que los admirados Dj's que trabajan allí, incitan a que hagan ese tipo de estupideces (o peores).
Digo esto porque una vez que yo ya estaba un poco más relajada, comenzaron a ''deleitarnos'' con sus anuncios de:''¡Si traéis aquí ropa interior, os regalamos camisetas de Cocoloco!''
Lo peor es que hubo gente tan estúpida de enseñar ropa interior a todo Kapital.
En definitiva, aunque me lo pasé bien a ratos, no me acaba de agradar para nada el ambiente tan sumamente asqueroso que se cuece en Kapital.
Está bien para ir MUY de vez en cuando, pero en mi opinión no merece la pena gastarse doce euros.
Me gustaría ir a otras discotecas y conocer sitios nuevos, porque estoy un poco cansada de esta.
Y por supuesto tengo claro que a Kapital no tengo pensado ir en mucho pero que mucho tiempo.
Bueno, y ahora para relajar un poco el ambiente, voy a dejar una canción de Three Days Grace, aunque la canción tampoco es muy optimista que se diga, pero ahora mismo es mi favorita:
Three Days Grace- I hate everything about you
domingo, 23 de enero de 2011
martes, 18 de enero de 2011
La paz.
La paz es algo abstracto. Ese algo que intenta acaparar nuestra atención. Procura estar siempre a nuestro lado como una fiel amiga. Ella imparte respeto entre la ciega multitud, respetando a su vez a cada mota de vida.
A nuestra compañera le rebosa cariño por todas partes. Intentando con todas sus fuerzas disfrutar de él con los seres que más ama, los vivos. Algunos de los cuales aceptan esa pequeña ilusión con los brazos abiertos, pero por desgracia otros que ignoran su existencia.
La única misión de la paz, es poder formar parte de cada simple persona, para que todos, con un trocito de ella, podamos reparar esto que llamamos mundo.
A nuestra compañera le rebosa cariño por todas partes. Intentando con todas sus fuerzas disfrutar de él con los seres que más ama, los vivos. Algunos de los cuales aceptan esa pequeña ilusión con los brazos abiertos, pero por desgracia otros que ignoran su existencia.
La única misión de la paz, es poder formar parte de cada simple persona, para que todos, con un trocito de ella, podamos reparar esto que llamamos mundo.
martes, 11 de enero de 2011
Love keeps us kind.
Me apetece poner una canción que la verdad me gusta mucho.
Es del archiconocido grupo Linkin park, que a pesar de haber cambiado bastante su estilo (se ha vuelto mucho más comercial que antes, que me gustaba bastante más) no está nada mal de vez en cuando dar un cambio, y les ha sentado bien, aunque su música más antigua siga predominando.
Es una canción lenta, que se diferencia del resto de canciones.
Trata sobre el amor. Pero no amor de pareja, sino el amor que las personas nos transmitimos unos a otros en los malos momentos. Dice que a pesar de todas las desigualdades y de lo mal que lo pases, cuando todo no va como esperabas, el cariño de los tuyos te hará estar mejor contigo mismo.
Aquí os dejo la canción con la letra:
Linkin park- the messenger.
When you feel you're alone
cut off from this cruel world
your instincts telling you to run
listen to your heart
those angel faces
they'll see to you
they'll be your guide
back home where life leaves us blind
love keeps us kind
it keeps us kind !
when you suffered enough
and your spirit is breaking
you're growing desperate from the fight
Remember your love
and you always will be
this melody will bring
you right back home
When life leaves us blind
Love, keeps us kind!
When life leaves us blind
Love keeps us kind!
Ohhhhhh Ohhhhhhh!
Ohhhhhhh Ohhhhhh!
Ohhhhhh Ohhhhhhh!
Es del archiconocido grupo Linkin park, que a pesar de haber cambiado bastante su estilo (se ha vuelto mucho más comercial que antes, que me gustaba bastante más) no está nada mal de vez en cuando dar un cambio, y les ha sentado bien, aunque su música más antigua siga predominando.
Es una canción lenta, que se diferencia del resto de canciones.
Trata sobre el amor. Pero no amor de pareja, sino el amor que las personas nos transmitimos unos a otros en los malos momentos. Dice que a pesar de todas las desigualdades y de lo mal que lo pases, cuando todo no va como esperabas, el cariño de los tuyos te hará estar mejor contigo mismo.
Aquí os dejo la canción con la letra:
Linkin park- the messenger.
When you feel you're alone
cut off from this cruel world
your instincts telling you to run
listen to your heart
those angel faces
they'll see to you
they'll be your guide
back home where life leaves us blind
love keeps us kind
it keeps us kind !
when you suffered enough
and your spirit is breaking
you're growing desperate from the fight
Remember your love
and you always will be
this melody will bring
you right back home
When life leaves us blind
Love, keeps us kind!
When life leaves us blind
Love keeps us kind!
Ohhhhhh Ohhhhhhh!
Ohhhhhhh Ohhhhhh!
Ohhhhhh Ohhhhhhh!
Tengo una lapa a mi lado.
Un día de colegio muy especial.
En concreto mi primer día en el Juan de Valdés al que toca decir adiós en breves. Un once de septiembre de 1997.
Me acuerdo perfectamente de ese día. Yo lloraba y chillaba como yo sabía (nunca lo veréis) de camino al colegio. No quería por ningún medio entrar en ese lugar que yo veía como una cárcel en la que nos tratarían mal y nos harían trabajar mucho.
Después de que se me pasara la rabieta tan común en niñas de tres años, entre con una cara de susto que tendríais que haber estado para verla.
Me aproximaba a mi clase (en esos tiempos situada en el pasillo del comedor).
Nada mas entrar en lo primero en lo que me fijé fue en una niña.
Una niña sentada en una mesa situada en la esquina de la clase. Me llamó mucho la atención y me senté a su lado.
No hicieron falta casi palabras, sólo un poco de plastilina y muchas ganas de jugar.
Llegamos a ser dos completas petardas. La armábamos gorda allá donde íbamos y no había nadie que nos pudiera separar.
Pasaban los meses y los años, y disfrutamos de momentos tan divertidos pero a la vez tan embarazosos como cuando yo, pobre niña inocente, maté accidentalmente a un caracol que teníamos como mascota.
Lo peor del asunto es que me cayó una buena bronca y tuve que enseñar el pobre caracol muerto allá por los pasillos (pobre del que me viera).
Los festivales vestidas de pájaros también quedan plasmados en recuerdos y en vídeos. Y por si alguien lo duda, estábamos una pegada a la otra.
Así pasaban más y más años de alegrías y disgustos cuando ''mi prima'' le robó el sacapuntas amarillo a este personajillo.
Y después de trece hermosos años, la historia continúa.
Esta persona sigue estando como una cabra, tanto o más que en su infancia.
La conozco como si la hubiera parido, y aunque ya no esté en mi clase sigue siendo imprescindible. Qué haría yo sin sus tonterías sin sentido, sin sus lametazos de vaca, o su presencia en si, que es una CF de mucho cuidado.
Compartimos hasta las obsesiones amorosas.(No, no hablo de novios, hablo más bien de... amores platónicos). Aunque lo siento querida amiga, nos saca veintitrés años, creo que es demasiado imposible que algo suceda (y si sucediera, sabes que es mío).¡Pero siempre nos quedan sus fotos y vídeos!
Supongo que muchos profesores podréis presenciar que si nos juntamos no somos normales precisamente (no os asustéis, tampoco somos bichos raros).
Esta persona tiene una capacidad asombrosa de contagiar los ataques de risa en cero coma.
CF, sé que nuestra comunión fue el cuatro de junio. (Sí, ¡¡fuímos a catequesis juntas!! Y a baile, a aeróbic, a Dublín, a Alemania, a Londres...)
Tú y yo somos especialistas en detectar un problema. Lo detectamos con nuestro radar, lo hablamos, especulamos, cotilleamos, y luego sacamos conclusiones comunes (Tenemos la misma opinión en la mayoría de las cosas)
Nos da igual estar siempre juntas y las consecuencias que eso conlleve o las habladurías.
Esta individua, no es ni más ni menos que Irene Pez Ahogado, más conocida como Irene Pérez Aguado.
Gracias por tus locuras, y felicidades adelantadas. ¡¡Te me vas haciendo viejuna!!
En concreto mi primer día en el Juan de Valdés al que toca decir adiós en breves. Un once de septiembre de 1997.
Me acuerdo perfectamente de ese día. Yo lloraba y chillaba como yo sabía (nunca lo veréis) de camino al colegio. No quería por ningún medio entrar en ese lugar que yo veía como una cárcel en la que nos tratarían mal y nos harían trabajar mucho.
Después de que se me pasara la rabieta tan común en niñas de tres años, entre con una cara de susto que tendríais que haber estado para verla.
Me aproximaba a mi clase (en esos tiempos situada en el pasillo del comedor).
Nada mas entrar en lo primero en lo que me fijé fue en una niña.
Una niña sentada en una mesa situada en la esquina de la clase. Me llamó mucho la atención y me senté a su lado.
No hicieron falta casi palabras, sólo un poco de plastilina y muchas ganas de jugar.
Llegamos a ser dos completas petardas. La armábamos gorda allá donde íbamos y no había nadie que nos pudiera separar.
Pasaban los meses y los años, y disfrutamos de momentos tan divertidos pero a la vez tan embarazosos como cuando yo, pobre niña inocente, maté accidentalmente a un caracol que teníamos como mascota.
Lo peor del asunto es que me cayó una buena bronca y tuve que enseñar el pobre caracol muerto allá por los pasillos (pobre del que me viera).
Los festivales vestidas de pájaros también quedan plasmados en recuerdos y en vídeos. Y por si alguien lo duda, estábamos una pegada a la otra.
Así pasaban más y más años de alegrías y disgustos cuando ''mi prima'' le robó el sacapuntas amarillo a este personajillo.
Y después de trece hermosos años, la historia continúa.
Esta persona sigue estando como una cabra, tanto o más que en su infancia.
La conozco como si la hubiera parido, y aunque ya no esté en mi clase sigue siendo imprescindible. Qué haría yo sin sus tonterías sin sentido, sin sus lametazos de vaca, o su presencia en si, que es una CF de mucho cuidado.
Compartimos hasta las obsesiones amorosas.(No, no hablo de novios, hablo más bien de... amores platónicos). Aunque lo siento querida amiga, nos saca veintitrés años, creo que es demasiado imposible que algo suceda (y si sucediera, sabes que es mío).¡Pero siempre nos quedan sus fotos y vídeos!
Supongo que muchos profesores podréis presenciar que si nos juntamos no somos normales precisamente (no os asustéis, tampoco somos bichos raros).
Esta persona tiene una capacidad asombrosa de contagiar los ataques de risa en cero coma.
CF, sé que nuestra comunión fue el cuatro de junio. (Sí, ¡¡fuímos a catequesis juntas!! Y a baile, a aeróbic, a Dublín, a Alemania, a Londres...)
Tú y yo somos especialistas en detectar un problema. Lo detectamos con nuestro radar, lo hablamos, especulamos, cotilleamos, y luego sacamos conclusiones comunes (Tenemos la misma opinión en la mayoría de las cosas)
Nos da igual estar siempre juntas y las consecuencias que eso conlleve o las habladurías.
Esta individua, no es ni más ni menos que Irene Pez Ahogado, más conocida como Irene Pérez Aguado.
Gracias por tus locuras, y felicidades adelantadas. ¡¡Te me vas haciendo viejuna!!
lunes, 10 de enero de 2011
Vuelta a las andadas.
Ni siquiera podía abrir los ojos cuando me levanté. Recorría como un zombie todo el pasillo de camino a la cocina. Me dormía al desayunar. No me podía creer que todo de cierto modo empezara de nuevo.
Empezaban las clases, el agobio, lo exámenes que por desgracia ya tengo a la vista, y lo que es peor: madrugar.
Llevo todas las navidades sin dormir lo que se dice nada. La tele fue mi mayor afición en las noches frías de diciembre y las pocas de enero.
Y el ponerme el despertador a las nueve y ver que para mi era imposible el hecho de levantarme, me estresaba más aún.
De todas formas, y a pesar de ser unas navidades un tanto aburriditas, también tuvieron sus momentos de diversión.
Nochebuena fue una noche tranquila. Cena en familia, alguna que otra discusión graciosa y conversaciones que no iban a ningún lado pero que nos entretenían un buen rato. Todo ello interrumpido por un montón de comida, y mi debilidad, el turrón duro.
Nochevieja fue el plato fuerte. Cena de lo más normal, pero lo cierto es que esperaba con ansia que fueran las doce.
Después de atragantarme con las uvas imposibles de tragar una tras otra debido a su tamaño no muy común, nos fuimos mis amigos y yo de ''fiesta'' o llamémosla ''´primera fiesta de nochevieja adolescente'' a casa de una amiga.
No creo que sea del todo necesario decir todo lo que hicimos en esa noche. Bailar y más bailar hasta que el sueño ya no podía con nosotros y nos arrastraba a casa después de comer churros (malamente, pero comimos churros).
-He aquí una de mis noches sin dormir-
Podría decir que el siguiente día ''interesante'' fue el día de reyes.
Sí, a mi hermana con veinte años y a mi con quince nos siguen haciendo la bromita de dejar regalitos en el árbol y decir ''¡pero mirar lo que os han traído los reyes!''
Yo ya sabía lo que estos simpáticos amigos me habían traído. Un iPod. Lo único que pedí, la verdad no quería mucho más.
Disfruté de el como una enana, de hecho sigo enganchada a esta mini pantalla tan graciosa.
En este día se acababa una de mis épocas favoritas del año que eran las Navidades.
Pero todavía estaba por llegar otra ¿¿¿''fiesta''???
Fuimos a dormir si se le puede llamar de esa manera a casa de otra amiga.
Suponíamos que veríamos una película, y nos iríamos a dormir, pero no fue así.
Con imaginar que eran las seis de la madrugada y estábamos comiendo pizza que había sobrado, jugando al dominó, y escuchando música de la MTV, os digo todo. Otra noche sin dormir prácticamente nada.
Y luego encima llegaba el 10 de enero.
Sí, ese día antes mencionado. El día que volvíamos a la rutina, es decir, hoy.
Me agobio sólo de pensar que tengo que prepararme exámenes para la semana que viene, que tengo deberes por un tubo, y que ya vuelven otra vez las interminables horas de clase (unas más pesadas que otras).
Pero bueno, el día se ha pasado rápido, he visto a personas que llevaba parte de las vacaciones sin ver, y aunque nos espera un segundo trimestre hasta arriba de trabajo, la verdad me aburriría sola en casa sin nada que hacer.
Y además, centremos nuestra mirada en el viaje que nos espera, ¡que está a la vuelta de la esquina!
Empezaban las clases, el agobio, lo exámenes que por desgracia ya tengo a la vista, y lo que es peor: madrugar.
Llevo todas las navidades sin dormir lo que se dice nada. La tele fue mi mayor afición en las noches frías de diciembre y las pocas de enero.
Y el ponerme el despertador a las nueve y ver que para mi era imposible el hecho de levantarme, me estresaba más aún.
De todas formas, y a pesar de ser unas navidades un tanto aburriditas, también tuvieron sus momentos de diversión.
Nochebuena fue una noche tranquila. Cena en familia, alguna que otra discusión graciosa y conversaciones que no iban a ningún lado pero que nos entretenían un buen rato. Todo ello interrumpido por un montón de comida, y mi debilidad, el turrón duro.
Nochevieja fue el plato fuerte. Cena de lo más normal, pero lo cierto es que esperaba con ansia que fueran las doce.
Después de atragantarme con las uvas imposibles de tragar una tras otra debido a su tamaño no muy común, nos fuimos mis amigos y yo de ''fiesta'' o llamémosla ''´primera fiesta de nochevieja adolescente'' a casa de una amiga.
No creo que sea del todo necesario decir todo lo que hicimos en esa noche. Bailar y más bailar hasta que el sueño ya no podía con nosotros y nos arrastraba a casa después de comer churros (malamente, pero comimos churros).
-He aquí una de mis noches sin dormir-
Podría decir que el siguiente día ''interesante'' fue el día de reyes.
Sí, a mi hermana con veinte años y a mi con quince nos siguen haciendo la bromita de dejar regalitos en el árbol y decir ''¡pero mirar lo que os han traído los reyes!''
Yo ya sabía lo que estos simpáticos amigos me habían traído. Un iPod. Lo único que pedí, la verdad no quería mucho más.
Disfruté de el como una enana, de hecho sigo enganchada a esta mini pantalla tan graciosa.
En este día se acababa una de mis épocas favoritas del año que eran las Navidades.
Pero todavía estaba por llegar otra ¿¿¿''fiesta''???
Fuimos a dormir si se le puede llamar de esa manera a casa de otra amiga.
Suponíamos que veríamos una película, y nos iríamos a dormir, pero no fue así.
Con imaginar que eran las seis de la madrugada y estábamos comiendo pizza que había sobrado, jugando al dominó, y escuchando música de la MTV, os digo todo. Otra noche sin dormir prácticamente nada.
Y luego encima llegaba el 10 de enero.
Sí, ese día antes mencionado. El día que volvíamos a la rutina, es decir, hoy.
Me agobio sólo de pensar que tengo que prepararme exámenes para la semana que viene, que tengo deberes por un tubo, y que ya vuelven otra vez las interminables horas de clase (unas más pesadas que otras).
Pero bueno, el día se ha pasado rápido, he visto a personas que llevaba parte de las vacaciones sin ver, y aunque nos espera un segundo trimestre hasta arriba de trabajo, la verdad me aburriría sola en casa sin nada que hacer.
Y además, centremos nuestra mirada en el viaje que nos espera, ¡que está a la vuelta de la esquina!
viernes, 7 de enero de 2011
En la cabeza de Gloria.
Cada minuto embarazoso pasa por la cabeza de Gloria. Se quedan quietecitos durante al menos cinco días, provocando el mismo sentimiento, como si lo reviviera. Provoca a su vez aspectos extraños pero a la vez comunes por su parte, como movimientos de ésta misma cabeza, el machaque total y absoluto de sus pobrecitas uñas que no tienen nada que ver en el asunto, o palabras malsonantes a las que nadie les dio vela en el entierro.
Son actos reflejos que la pobre cabeza de Gloria, tan inteligente pero tan impulsiva a la vez, no puede controlar. Imágenes de dichos minutos parpadean de repente y no dan lugar al pensamiento lógico y detallado de lo que podría haber sido una respuesta física que no altere los nervios.
En tan pocas décimas de segundo no da tiempo suficiente a pensar las cosas con calma antes de actuar.
Simplemente ese acto reflejo salta con tal ímpetu y vehemencia que provoca dichos aspectos antes mencionados. Pero pensándolo bien, eso es lo de menos si sólo se trata de una ocasión. Pero si son varias durante esos cinco días, ya cambia la cosa.
Pero esto no es lo único que pasa por la cabeza de Gloria.
Una mezcla compacta de todo lo que se refiere al estudio, hacen de vez en cuando una pequeña visita.
Visita que para su grata sorpresa no produce ningún efecto nocivo, pero tampoco beneficioso.
Simplemente se presenta como si nada procurando ocupar el menor espacio posible.
De vez en cuando alguna de esas mezclas inesperadas entretienen tanto a la cabeza de Gloria que puede estar varios minutos pensando en el por qué de ciertos problemas imposibles de solucionar, por qué son problemas, y por qué no se pueden solucionar. Suena estúpido, pero es cierto. Esto ocurre hasta que por fin reacciona y se da cuenta de que tal reflexión no lleva a ningún lugar, y lo mejor es acabar con ello cuanto antes.
Y esto no es todo, todavía está por llegar el quid de la cuestión y lo que caracteriza por completo a la cabeza de Gloria. Podríamos hablar de su ser en general, pero para decir algo sobre el comportamiento de una persona, son más bien los pensamientos e impulsos de su cabeza los que hacen actuar de un modo u otro.
La cabeza de Gloria tiene una gran capacidad para enredarlo todo. Como mezclar la velocidad con el tocino, por decirlo de alguna manera.
Lo complica todo más aún de lo que está, aunque a veces parezca imposible.
Une todas las soluciones/posibilidades/pensamientos/sentimientos posibles para tratar de conseguir uno que sea completamente adecuado para cualquier situación.
Podríamos decir que es perfeccionista, ¡pero no nos precipitemos!
No busca la perfección ni mucho menos, busca al menos acercarse a tener la seguridad de poder decir (o más bien pensar): ''Ésto es lo correcto''
Esto resulta bastante complicado ya que cuando la cabeza de Gloria después de cavilar tantísimo entre tantas posibilidades, parece haber encontrado la correcta, la lleva a cabo.
La lleva a cabo, pero más tarde vuelve a barajar entre otras tantas que podrían sustituir a esta primera. Y de hecho una de las consideradas anteriormente reemplaza a la primera.
Y así la cabeza de Gloria puede estar ocupada durante días y días.
Sumemosle a esto, esos minutos embarazosos de los que ya hablamos, o las mezclas compactas referidas a los estudios.
Pueden llegar a ser un sin fin de problemas sin remedio alguno, o defectos. Pero como por suerte o por desgracia la perfección no existe, algo le tenía que tocar a la cabeza de Gloria.
Pero a pesar de todos estos cacaos mentales, lo más importante es que gran parte del tiempo, en la cabeza de Gloria también reina la felicidad.
Son actos reflejos que la pobre cabeza de Gloria, tan inteligente pero tan impulsiva a la vez, no puede controlar. Imágenes de dichos minutos parpadean de repente y no dan lugar al pensamiento lógico y detallado de lo que podría haber sido una respuesta física que no altere los nervios.
En tan pocas décimas de segundo no da tiempo suficiente a pensar las cosas con calma antes de actuar.
Simplemente ese acto reflejo salta con tal ímpetu y vehemencia que provoca dichos aspectos antes mencionados. Pero pensándolo bien, eso es lo de menos si sólo se trata de una ocasión. Pero si son varias durante esos cinco días, ya cambia la cosa.
Pero esto no es lo único que pasa por la cabeza de Gloria.
Una mezcla compacta de todo lo que se refiere al estudio, hacen de vez en cuando una pequeña visita.
Visita que para su grata sorpresa no produce ningún efecto nocivo, pero tampoco beneficioso.
Simplemente se presenta como si nada procurando ocupar el menor espacio posible.
De vez en cuando alguna de esas mezclas inesperadas entretienen tanto a la cabeza de Gloria que puede estar varios minutos pensando en el por qué de ciertos problemas imposibles de solucionar, por qué son problemas, y por qué no se pueden solucionar. Suena estúpido, pero es cierto. Esto ocurre hasta que por fin reacciona y se da cuenta de que tal reflexión no lleva a ningún lugar, y lo mejor es acabar con ello cuanto antes.
Y esto no es todo, todavía está por llegar el quid de la cuestión y lo que caracteriza por completo a la cabeza de Gloria. Podríamos hablar de su ser en general, pero para decir algo sobre el comportamiento de una persona, son más bien los pensamientos e impulsos de su cabeza los que hacen actuar de un modo u otro.
La cabeza de Gloria tiene una gran capacidad para enredarlo todo. Como mezclar la velocidad con el tocino, por decirlo de alguna manera.
Lo complica todo más aún de lo que está, aunque a veces parezca imposible.
Une todas las soluciones/posibilidades/pensamientos/sentimientos posibles para tratar de conseguir uno que sea completamente adecuado para cualquier situación.
Podríamos decir que es perfeccionista, ¡pero no nos precipitemos!
No busca la perfección ni mucho menos, busca al menos acercarse a tener la seguridad de poder decir (o más bien pensar): ''Ésto es lo correcto''
Esto resulta bastante complicado ya que cuando la cabeza de Gloria después de cavilar tantísimo entre tantas posibilidades, parece haber encontrado la correcta, la lleva a cabo.
La lleva a cabo, pero más tarde vuelve a barajar entre otras tantas que podrían sustituir a esta primera. Y de hecho una de las consideradas anteriormente reemplaza a la primera.
Y así la cabeza de Gloria puede estar ocupada durante días y días.
Sumemosle a esto, esos minutos embarazosos de los que ya hablamos, o las mezclas compactas referidas a los estudios.
Pueden llegar a ser un sin fin de problemas sin remedio alguno, o defectos. Pero como por suerte o por desgracia la perfección no existe, algo le tenía que tocar a la cabeza de Gloria.
Pero a pesar de todos estos cacaos mentales, lo más importante es que gran parte del tiempo, en la cabeza de Gloria también reina la felicidad.
martes, 4 de enero de 2011
Happy new year.
Después de tanto tiempo sin poder escribir y desahogarme, por fin puedo dedicar un ratito a una entrada de año nuevo. Cuatro días tarde, pero la intención es lo que cuenta.
Tras una noche de desenfreno y mucha fiesta con los amigos en nochevieja, llegaba un nuevo año.
Un año de alegrías y desilusiones, un año de nuevos propósitos, nuevas emociones y experiencias que marcarán un antes y un después.
Cuando llega un nuevo año, la gente se propone cambiar. Todo lo malo dejarlo atrás y preocuparse por los pequeños detalles más insignificantes que hacen feliz.
Se proponen mejorar todo lo que afecta a su alrededor, intentar arreglar los problemas que no tuvieron solución en el pasado, y sobre todo tratar de alejar lo más posible todo aquello que no es plato de buen gusto.
Lo cierto es que odio la típica preguntita de ''¿Y tus propósitos para este nuevo año?''
Yo no voy a decir que quiero más suerte en mi vida, que quiero muchos amigos que me quieran, ni dinero, ni mucho menos amor. Tampoco voy a desear mi felicidad completa y absoluta. No quiero ser una hija ejemplar, no quiero mejorar y tampoco quiero empeorar.
Es cierto que todo el mundo quiere lo mejor para uno mismo, y yo también por supuesto. No quiero acabar mal ni llevar una mala vida. Pero tampoco necesito que sea año nuevo para desearlo. Me basta con serlo cada uno de los días de mi vida, sea cual sea.
Otro de los motivos por los que no quiero cambiar de una forma abismal como otras personas tanto desean, es porque dejaría de ser quien soy. Sería otra persona irreconocible, y la verdad eso no lo quiero. Prefiero ser quien soy. Con mis virtudes y con mis defectos. Intentando corregir mis errores poco a poco siempre y cuando yo quiera. Ningún día del año puede marcar ese momento.
Visto así, parece que no me gusta este día. Pero no es así. Me gusta por muchas cosas.
Es un momento para recordar todos los momentos vividos en el 2010, todos los viajes, los nuevos amigos, las alegrías, y muy a mi pesar, las penas que no pasaron desapercibidas.
Todo se recuerda, tanto lo bueno como lo malo. Pero lo más importante es lo que está por llegar.
Que por muchos chascos que nos llevemos, lo que nunca se va a olvidar son las miles y miles de sonrisas que ofrecemos y nos ofrecen las personas más importantes, las que te quieren.
Feliz año.
Tras una noche de desenfreno y mucha fiesta con los amigos en nochevieja, llegaba un nuevo año.
Un año de alegrías y desilusiones, un año de nuevos propósitos, nuevas emociones y experiencias que marcarán un antes y un después.
Cuando llega un nuevo año, la gente se propone cambiar. Todo lo malo dejarlo atrás y preocuparse por los pequeños detalles más insignificantes que hacen feliz.
Se proponen mejorar todo lo que afecta a su alrededor, intentar arreglar los problemas que no tuvieron solución en el pasado, y sobre todo tratar de alejar lo más posible todo aquello que no es plato de buen gusto.
Lo cierto es que odio la típica preguntita de ''¿Y tus propósitos para este nuevo año?''
Yo no voy a decir que quiero más suerte en mi vida, que quiero muchos amigos que me quieran, ni dinero, ni mucho menos amor. Tampoco voy a desear mi felicidad completa y absoluta. No quiero ser una hija ejemplar, no quiero mejorar y tampoco quiero empeorar.
Es cierto que todo el mundo quiere lo mejor para uno mismo, y yo también por supuesto. No quiero acabar mal ni llevar una mala vida. Pero tampoco necesito que sea año nuevo para desearlo. Me basta con serlo cada uno de los días de mi vida, sea cual sea.
Otro de los motivos por los que no quiero cambiar de una forma abismal como otras personas tanto desean, es porque dejaría de ser quien soy. Sería otra persona irreconocible, y la verdad eso no lo quiero. Prefiero ser quien soy. Con mis virtudes y con mis defectos. Intentando corregir mis errores poco a poco siempre y cuando yo quiera. Ningún día del año puede marcar ese momento.
Visto así, parece que no me gusta este día. Pero no es así. Me gusta por muchas cosas.
Es un momento para recordar todos los momentos vividos en el 2010, todos los viajes, los nuevos amigos, las alegrías, y muy a mi pesar, las penas que no pasaron desapercibidas.
Todo se recuerda, tanto lo bueno como lo malo. Pero lo más importante es lo que está por llegar.
Que por muchos chascos que nos llevemos, lo que nunca se va a olvidar son las miles y miles de sonrisas que ofrecemos y nos ofrecen las personas más importantes, las que te quieren.
Feliz año.
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