Ayer, domingo 17 de octubre, fue un día totalmente perdido para mí.
Resulta que estaba la expo de peluquería y estética durante todo el fin de semana, y mi hermana tuvo que trabajar como modelo el sábado, y al llegar a casa la habían pintado como una muñeca, y cortado el pelo. Y como cortan el pelo gratis, pues me dio una entrada para que fuera el domingo.
Lo malo de todo, es que solo podían entrar profesionales, y con cierta edad.
Pero yo de todas formas decidí ir.
Me tuve que levantar a las ocho de la mañana para llegar allí a las nueve y media yo sola.
Tenía que hacerme pasar por una modelo de peluquería que iba a trabajar a cierta empresa. Tuve que ir con tacones para aparentas 18 años, y por suerte y a mi asombro, me dejaron pasar.
Después de estar media hora dando vueltas como una tonta, encontré el sitio. Pero había cola, y me puse a esperar un poco.
¡Por fin me tocaba! Ya estaba sentada en la silla y había dicho lo que quería.
Y de repente la peluquera va y me dice, que no me puede cortar el pelo, porque ahí no te lo lavan y yo, llevaba espuma ( es lógico me echo espuma al lavarme el pelo¬¬') El caso, tiempo perdido.
Pero como eran las once, y tenía tiempo de sobra, fui a mi casa, y me lavé el pelo. Esta vez NO me eché espuma, por lo que yo me convertí en lo más parecido a Mufasa.
Mi padre me llevó de nuevo, y otra vez estaba en la cola. Esta vez parecía que iba a funcionar, me tocaría dentro de poco.
Pero de repente y para mi desgracia, todos los peluqueros empezaron a retirarse a su lugar de origen, uno a Sevilla, a Canarias... El caso, sólo quedo el jefe.
Y empezó a cortar el pelo y echarles no sé que productos a sus modelos, a las que ya estaban casi rapadas al cero de tantos cortes durante el día.
Aún así, yo y unas cuantas chicas nos quedamos esperando, como tontas, viendo como tardaba siglo y medio en aplicarles un producto llamado no sé que magic. Uy sí, magic, y cansino.
Y después de ese siglo y medio más, ¡se fueron a comer! Uf, genial.
Seguí dando vueltas mirando cosas que ni me interesaban y con los pies echos polvo, es decir, me ardían los pies de los malditos tacones. Pude observar horteradas como extensiones hasta los mismísimos tobillos, y multicolores, y otras varias.
Volvieron a cortar el pelo a las modelos, pero yo, estaba harta. Pues bien, con mi cara dura, subí a ese ''escenario'' y le pregunté que si iba a cortarnos el pelo.
Dijo que no, que tenía que seguir con sus malditas modelos, y se tenía que ir a las 7, y no tenía tiempo.
¿No tenía tiempo? Eran las 3 y media de la tarde.
Enfín, llamé a mi padre y me fui.
Totalmente un día tirado a la basura, que es lo que más me fastidió.
jajajajaja, y tú sin tu espuma. ¡Qué adicción tenéis a la espuma las chicas de hoy en día! (Bueno, yo he pasado por tantas fases de productos para el pelo durante mi adolescencia que no entiendo cómo no estoy calvo)
ResponderEliminarJajajajajajaja es que sin espuma... no, no imposible! jajajaja
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