Ya llega el ansiado verano.
Días en los que tocará despedirse del frío de este último invierno, y de las constantes lluvias que nos amargaban el día.
Esos días de calor y de ese sol que dibuja una sonrisa en nuestra cara cada vez que le vemos, y nos recuerda que ya podemos deshacernos de mochilas y libros.
Días de piscina. Horas y horas en remojo, como niños cuyo principal objetivo es la incesante diversión.
Levantarse a las tantas sin preocuparte de que vas a llegar tarde, o que tienes que hacer algo con urgencia.
¡El verano es para disfrutarlo, para vivirlo sin impedimentos!
Y no hablemos de ir a la playa, de vacaciones. A cualquier lugar alejado de Madrid. Cualquiera que nos haga desconectar por unos días y relajarnos aún más.
¿Qué mejor momento para conocer mundo, que el verano? ¡Ninguno!
Todo parece mucho más fácil, más agradable, más asequible, interesante y apetecible en verano.
Pero haceros una pregunta.
¿De verdad queréis que llegue este verano?
La mayoría responderíamos que sí sin dudarlo un solo segundo. Sería instantáneo.
Pero la verdad es que escarbando un poquito más en cada uno de nosotros, nos encontraríamos con la idea de no querer un nuevo ''verano 2011''
La razón es simple y clara.
A pesar de todo lo positivo que gira entorno al verano, también existe su gran parte negativa.
No sabemos que va a ser de nosotros al acabar el verano. Algunos ni siquiera sabemos a dónde vamos a ir y cómo nos vamos a apañar. Muchos estamos nerviosos y a la vez eufóricos por saberlo, pero esa gran interrogación es la única respuesta.
Pero eso no es lo peor...
Han pasado trece años. Trece años desde que la mayoría de nosotros entramos a este colegio sin saber lo que nos iba a esperar, y sin tener ni idea de todas las nuevas experiencias que podíamos vivir.
Tampoco sabíamos quién estaba dentro de esas clases que nos correspondían. Y mucho menos a los que nos quedaban por conocer.
No teníamos ni idea de la cantidad de momentos irrepetibles que nos avecinaban.
No teníamos ni idea de que íbamos a hacer tan buenas migas.
No teníamos ni idea de todos los enfados y reconciliaciones instantáneas que nos esperaban a lo largo de nuestra corta infancia.
No teníamos ni idea de la de momentos malos que pasaríamos. Todos los castigos, los exámenes, los deberes, las discusiones.
Pero tampoco sabíamos que todo lo bueno superaría con creces a nuestros lloros de niños pequeños.
No teníamos ni idea de que pasados los años, comenzaríamos a relaccionarnos con personas que no te esperas.
No teníamos ni idea de que íbamos a vivir miles de excursiones con las personas más importantes, que son los amigos.
Lo que tampoco se nos pasaba por la cabeza es que todo esto iba a ir a más. Que iba a llegar tan lejos.
No veíamos el momento de vivir esta situación.
Después de tantísimo tiempo, aquí estamos.
A pocos días de terminar cuarto de secundaria, cuando hace tan solo cuatro años teníamos un respeto increíble hacia ''los mayores''
Todos deseábamos que llegara ese momento, pero ahora recapacitamos, y nos damos cuenta de que no es tan bueno.
No es tan bueno despedirse de todo. De tus amigos. De tus no tan amigos y de todas las personas a las que realmente conociste hace relativamente poco tiempo.
Es triste recordar nuestro último viaje. Recordar como absolutamente todos estábamos juntos, por fin.
Y parece que fue ayer mismo cuando volábamos hacia Roma muertos de sueño.
Pero se acabó, y todos pudimos calificarlo como ''el principio del fin''
Suena deprimente, lo sé, pero es cierto. Unos cuantos exámenes más, y adiós.
Supongo que nadie ve el momento de la despedida, nadie se lo imagina, es impensable.
Pero por desgracia nos tocará, y supongo que el autoengañarnos, es simplemente porque ahora más que nunca, nos gustaría tener cinco años menos y pensar que seguimos siendo unos niños, con largos años por venir.
Jo, ya me has amargado este verano, ahora no quiero que llege snif :(
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