Todos necesitamos gente que nos apoye, que nos quiera y que por supuesto esté con nosotros tanto en los buenos, como en los malos momentos.
Lo que más deseamos es compartir esa alegría desbordante con todos tus amigos o seres queridos, compartir esos momentos de sufrimiento y de angustia, también es necesario compartirlos, y desahogarte con alguien, y sobre todo que te entiendan.
Eso ya es algo más complicado. Que todos te entiendan. Puede que hagan todo lo posible por hacerlo, o puede que no, puede que simplemente estén ahí aguantando todo lo que sueltas, o que se impliquen totalmente.
Dicen que los verdaderos amigos, siempre te escuchan sin ningún tipo de atadura.
Yo lo creo, claro que lo creo. Pero ese no es el verdadero problema.
El verdadero problema, es que tú pongas todo tu empeño en que te comprendan, que te apoyen, y que estén contigo en todo momento, y no lo consigas. Que piensen que tú eres el que no lo entiende, que todo lo que quieres, son meros caprichos tontos para ellos. Pero al fin y al cabo, eres tú el que realmente entiende todo, y el que sabe perfectamente donde encajan las piezas de este malévolo puzzle.
Puedes llegar a sentirte indiferente, entre tanta multitud que se hace llamar gente, o amigos, o familiares. Puedes llegar a pensar que no importas, y puede que todo ello sea por la bondad.
Hay personas que, no suelen decir las cosas, gran fallo, pero así es.
Todo lo acumulan en su interior, sin sacarlo a la luz, para evitar problemas, trapos sucios, y todo eso que tanto odio, como son las peleas.
Arrastrarse, también es un gran fallo. Pedir siempre perdón, aunque no tengas por qué pedirlo. Simplemente por el orgullo de otros, y de saber que o serás tú, o no será nadie. Que o actúas tú, o nadie va a actuar por ti, porque saben anteriormente que ''ya vendrás''.
Eso es lo que realmente detesto, la indiferencia en la que a veces, nos vemos hundidos.
Pero, quién sabe, quizá algún día, no seré la persona que era antes.
Pero seamos sinceros, llega un momento en el que recapacitamos, porque los amigos es algo muy preciado, algo de lo que no podemos prescindir porque son nuestra verdadera buena cara todas las mañanas.
Desperdiciar un momento, puede costar caro. Puede que esa amistad acabe, y que no puedas decir todo lo que quisiste, que simplemente por una tontería como a veces son las anteriores, todo lo que eran recuerdos de película, se desvanezcan , y sólo queden esas cenizas del recuerdo.
Un recuerdo que, al cabo del tiempo, puedes echar mucho de menos.
Por esto, por mucho que duelan ciertos aspectos, o por todo lo que tengas que aguantar, creo que merece la pena.
La verdad es que perdí bastante por tonterías, por peleas que no merecían la pena dedicar un sólo minuto de nuestro tiempo, pero que la tensión del momento pedía a gritos que la hicieras caso.
Pierdes todo lo que un día quisiste, pero la verdad, por mucho tiempo que pase, hay ciertas cosas que no se pueden olvidar.
Es increible. Acabas de conseguir plasmar bastantes sentimientos que yo también algún día he llegado a sentir. Me encanta tanto como tú :)
ResponderEliminarPara increíble tu blog, querida mia :)
ResponderEliminarno sabes las ganas que tengo de verte