sábado, 18 de diciembre de 2010

30STM ¡Alucinante!

Sí, ayer diecisiete de diciembre, el día tan esperado. Concierto de thirty seconds to mars.
Las puertas las abrían a las siete de la tarde, y nosotras llegamos a las tres. Al principio parecía no haber mucha cola, y estábamos bastante satisfechas.
Después de una hora helandonos de frío, nos dimos cuenta de que la cola estaba dividida, y en realidad éramos practicamente las últimas. Pero no importaba, unas amigas nuestras llevaban allí desde las doce y si las encontrábamos nos colarían.
Por turnos, una chica y yo fuimos al hipercor de al lado para comprar pinturas de cara, pero por desgracia no encontramos.
Al salir, nos esperaba lo peor. Ya no era una cola organizadita, sino que era una abalancha de salvajes corriendo como locos dios sabe donde. Había llegado Jared Leto, entonces ya pude entender toda esa abalancha.
Buscando a nuestro grupo, nos encontramos a un par de amigas que estaban bastante más cerca, que nos iban a colar. Nos reunimos todos como pudimos, y fuimos avanzando de abalancha en abalancha.
Pero claro,¿Cómo podía ser si las puertas abrían a las siete?
Debió ser algún tontaina para hacer la gracia,  y todos corríamos como locos adelantandonos unos a otros, porque claro, todo el mundo quería estar delante para que Jared Leto se nos tirara encima, especialmente las chicas.

Cuando quedaba una hora, vinieron los guardas intentando organizarnos.
Éramos un grupo que ocupabamos toda la calle Matilde Hernández de derecha a izquierda, y pretendían comprimirnos en grupitos de tres. Y para ello, nos mandaban atrás. Pero nadie se movía, es lógico.
En vez de organizarlo todo a las nueve de la mañana como deberían hacer, se ponían a ello a las seis y media.
A las siete, abrieron. Y en ese intento de comprimirnos (que lo hicieron) yo sentía que iba a explotar, a caerme, o a volar por los aires. Era algo sobrenatural.
Al fin entramos (a las ocho) y nos colocamos en pista, más o menos por la mitad.
Iba entrando la gente, y parecía tener hueco suficiente para ver con claridad, pero llegaba lo peor de la tarde.
A las ocho y media se apagaron las luces. Todo el mundo gritaba, y de repente, todo el público se movió en masa  hacia el escenario. Otra vez, sin poder respirar.
Tocaron los teloneros, el grupo ''1 to 1000'' me parece que se llamaba. Un grupo heavy total, un hombre de pelos largos que gritaba, pero estuvo genial.
Más tarde, volvieron a encenderse las luces. Todavía quedaba un buen rato para que el ansiado concierto empezara de una vez.

Llegaba el momento. Jared Leto aparecía en medio del escenario, y todo el mundo empezó a luchar por poder ver a este monumento. Empujones, codazos, de todo. Y yo, no iba a ser menos. Se pudo ver el genial símbolo de la banda, el triángulo tan famoso.
Diecinueve canciones a cual mejor. Todas nos las sabíamos. Todas las cantábamos, las chillábamos como locos.
La música me dejaba sorda, retumbaba sobre el suelo, y yo me quedaba sin aliento al notar que el corazón me latía a mil por hora y mis piernas ya ni las sentía.
A pesar de creer que me iba a desmayar o me iba a dar un yuyu, recargaba las pilas otra vez, y vuelta a las andadas.
Jared vestía una camiseta de la selección española, y ondeaba la bandera de España. De vez en cuando nos deleitaba con alguna de sus grandiosas frases: ''jump and touch the sky Madrid!'' ''Spanish is the lenguage of lovers''.
Pero lo peor estaba por llegar cuando dijo: ''Come a little closer''
Otra nueva abalancha, esta aún peor que la primera. Por los pelos no me caí.
Pero tuvo algo bueno, ¡claro que lo tuvo! Acabamos prácticamente en quinta fila, ¡le teníamos ahí delante! Ese fue el mejor momento de la tarde.
Y de repente, sonó mi canción favorita. ''The kill''. Donde, como esperaba, se tiró al público, y pude sacar unas buenas fotos (a duras penas, porque era un sin vivir sacar la cámara). Esa canción, la disfruté como nunca había disfrutado nada en mi vida. Era imposible creer que estuviera allí, pero le tenía delante de mis ojos cantando la canción que llevaba tanto tiempo esperando.

A la vez que sonaba la canción que da nombre a este nuevo album ''This is war'', botaban unas grandes pelotas rojas entre la gente. Momento realmente espectacular.
Todas y cada una de las canciones, eran alucinantes. La última de ellas, en las que sólo unos cuantos privilegiados pudieron subir al escenario y lo que es mejor, ¡verle de cerca! Ya que nuestros intentos por saltar como locas para que pudieran vernos fueron inútiles.
A pesar de morirnos de frío, de casi caerme, de luchar por ver de cerca a mi querido Jared del que nos hemos enamorado, y de adelgazar casi cuatro kg, ha merecido la pena. Y pienso volver. Cuando sea, ¡pero pienso volver!

Aquí os dejo unos cuantos vídeos que hice con mi cámara, no son muy buenos, pero transmiten lo increíble que fue.
Attack:

               Momento abalancha:


This is war:

  
The kill:
Kings and Queens:


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