Aprende a decir no, o sí, a lo más ridículo, a lo que no quieras, a lo que pienses que te va a hacer daño, o a lo que desees con todas tus ganas.
Eres dueño de tus propios actos, y tienes control sobre ellos. Puedes decidir si sí, o si no. Si quieres, o no quieres. Nadie te va a judgar. Bueno miento, no deberían judgarte.
Si quieres hacer la estupidez más grande, ¡hazla! Por mucho que te encuentres con miles de miradas asesinas, que se ríen, o simplemente no entienden tus motivos.
Porque generalmente, tienes motivos para hacer tal cosa. Muchos pueden entenderlos, pero puede que otros cuantos no.
La verdad es que empiezo a estar un tanto cansada, de que todo lo que salga de mi boca no tenga la más mínima importancia.
Quizá es que no sea lo suficientemente imponente. ¡A lo mejor no soy borde!Que es lo que realmente pone a la gente en su sitio. Quizá es que me callo algunas cosas, y claro, se me puede llegar a tomar por el pito del sereno ¿no?
Pero luego vienen por oleadas miles de acusaciones, para mi por estupideces. Y en ese momento es en el que me apetece sacarlo todo a la luz, pero no lo hago, y como he dicho antes, tengo mis motivos. Motivos que no me apetece ni contar porque, sería lo de siempre.
No importa lo que diga, ni la sinceridad que contenga esa frase. Cuando alguien tiene una idea sobre ti, no te molestes en perder el tiempo, lo más probable es que no te crean. Bueno, no que no te crean, simplemente piensan que estas equivocado, y confundido. Eso ya me saca totalmente de mis casillas, me entra la risa de una manera increíble cuando oigo ese tipo de frases.
Mis carcajadas son aún mayores cuando dan por hecho cosas que, por activa y por pasiva niego rotundamente. Pero,¡Qué importa! Si la que esta confundida supuestamente soy yo.
No hablemos, de que me digan que ''no lo entiendo''. Por supuesto que no, ¡cómo voy a entender lo que pase en mi propia vida todos los días!Lo entenderán mejor las personas de mi alrededor, está claro. Debe ser que conocen cada punto débil que tengo, y el mayor de mis secretos.
En este tipo de cosas ya, no tengo ganas ni de reírme.
Que hablen de alguien a las espaldas, es algo que me parece del todo ridículo, pero más aún cuando estás delante. Cuando simplemente oyes cuchicheos acerca de ti, cualquier tarde normal y corriente. Sinceramente me supera.
Por todas estas cosas, estoy un poquito harta, pero sólo un poquito.
No sé si alguien pasa por lo mismo, pero para mi llega a ser hasta un tanto cómico, y quien realmente me conoce tal y como soy, que son muy pero que muy pocos, son los únicos que no me judgan por cada cosa que hago. Puedo contarlos incluso con los dedos de una mano, y sobran dedos.
Pero la verdad es que lo único que se merece toda esta historia, es la ignorancia absoluta. Seguiré haciendo lo que quiera, y no dejaré que ningún comentario influya sobre mis actos.
Aunque quien sabe, quizá algún día me canse del todo, y ese día lloverán piedras, porque el daño que me hicieron a mi es inevitable hacerlo alguna vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario